NUTRICIÓN

Aprovecha los súper sabores mexicanos

Tener una dieta con nutrientes extraordinarios es sencillo cuando tienen tan buen sabor y están cerca

Por: Nora Gisela Padilla
Súper food es un término muy actual utilizado para llamarle a los alimentos que tienen un potencial de propiedades y efectos terapéuticos.
La Clínica Mayo, conocida como la número uno en Estados Unidos de América por sus investigaciones de salud, define los superalimentos como aquellos que cumplen al menos con tres requisitos: que en su forma natural aporten la nutrición necesaria para un funcionamiento óptimo del organismo; que ayuden a prevenir el desarrollo de ciertas enfermedades y que contribuya en el fortalecimiento del organismo.
México ocupa el cuarto lugar en biodiversidad a nivel mundial, lo que le ha permitido regalar una extensa lista de productos al mundo, estos sobresalen:

Aguacate: oro verde global
Su traducción etimológica es “árbol de los testículos”, en clara alusión a la forma de estos frutos que proviene de ahuácatl, testículo, y cuáhuitl, árbol. Llamado el oro verde, México exporta cientos de toneladas a varias partes del mundo.
Originario de México, Colombia y Venezuela, es conocido por el hombre desde hace unos ocho mil años.

Pero, ¿qué hace que el aguacate sea algo tan especial? Para empezar, lo más evidente: sin duda su extraordinario sabor, peculiar consistencia, color y su asombrosa versatilidad culinaria. Contiene más de 25 componentes esenciales, entre los que destacan: potasio, ácido fólico, ácido pantoténico (vi- tamina B5), glutatión. Es muy rico en fibra y grasas monoinsaturadas, ácidos grasos Omega 3, vitaminas C, E, K, betacaroteno y beta-sitosterol, compuesto relacionado en la disminución del colesterol malo.
Ayuda en la desintoxicación del hígado, a prevenir la hipertensión, ataques cardíacos y ac-cidentes cerebrovasculares. Reduce la glucosa en la sangre y aumenta la absorción de nutrientes. Es un alimento anti- estrés y evita la ansiedad, ideal para las mujeres embarazadas. Mejora la visión, protege contra el cáncer, embellece la piel y el cabello y hasta evita la halitosis.

Cacao: del cacao de México, al chocolate en el Mundo
El theobroma cacao, significa alimento de los dioses. El nombre proviene del náhuatl cacáhuatl, derivado del maya kakaw, fruto rojo y fuerte.
Este árbol se cultivaba mucho antes del descubrimiento de América, y en un tiempo fue la moneda de los nativos. La primera fábrica de chocolate del Nuevo Mundo abrió sus puertas en 1765. Tiene más de 300 nutrientes, entre proteínas, grasas, hidratos de carbono, fibra, hierro, zinc, cobre, potasio, fósforo, calcio, manganeso, vitamina C, ácidos grasos Omega 3-6, y de cromo, azufre, quercetina, flavonoides, flavanoles, xantenos, polifenoles, cafeína, teobromina, feniletilamina y anandamida.
Además de producir serotonina a través del triptófano, que evita la depresión, es estimulante, antibacterial, antioxidante y protector del sistema cardiovascular, combate fiebre, tos, fatiga mental y síndrome premenstrual, es afrodisíaco, diurético, digestivo y vasodilatador.

Alga espirulina: el alimento más antiguo del futuro
Desempeñaba un importante papel en la alimentación de los aztecas, la llamaban tecuítlatl, la cultivaban en el lago de Texcoco, Estado de México.
La espirulina, por su forma de espiral, habita el planeta desde hace más de tres millones de años en las aguas saladas. Algunos expertos la consideran una posible salida a los problemas nutricionales de la humanidad. Esta alga azul verdosa, alimento completo y exento de tóxicos, es de muy fácil digestión pues incorpora al organismo todos los minerales, vitaminas incluyendo B12 y oligoelementos.
Es fuente proteínica vegetal más rica con los ocho aminoácidos esenciales y los nue- ve no esenciales, más lípidos, ácidos grasos esenciales, clorofila, enzimas y sin yodo.
Su consumo prolongado evita cáncer,, es de gran ayuda para personas que reciben quimioterapia; detiene el envejecimiento, proporciona energía, ayuda al desarrollo muscular. Auxiliar en enfermedades críticas en personas mayores, ayuda en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.