ESTILO DE VIDA

EL MISTICISMO de la respiración

Las asanas ayudan a que el organismo mantenga su juventud, el Pranayama hace esa función con el cuerpo sutil

Por: Pablo Muñoz
Quien no practica los pasos completos, hace pedazos del yoga. Las posturas son solo uno de ocho pasos que conforman un misticismo profundo. El cuarto paso es Pranayama, la ciencia para mantener joven el cuerpo físico y el cuerpo vital mediante la respiración.

El mayor secreto que le da sentido a la práctica del yoga es lo que en occidente llamamos alquimia: perfeccionar el cuerpo físico para evolucionar espiritualmente.
La definición de yoga, grabada en Los Yoga Sutras de Patañjali, la biblia de los yoguis, dice que esta disciplina y filosofía a la vez, está diseñada para cesar las fluctuaciones de la mente, de tal suerte que el yoga está lejos de ser solamente una serie de prácticas físicas.

La principal energía emana del sol y se encuentra vibrando en una abundancia inagotable. Esa energía cumple la función de animar el cuerpo vital de la respiración, esa envoltura prá- nica, conocida en sánscrito como Pranayama Kosha.
Es una de las cinco coberturas, envolturas o cuerpos que nos conforman. Está construida por 72 mil tuberías invisibles pero existentes llamadas nadis, las cuales se concentran en tres grandes canales que circulan, abrazan y convergen a lo largo de la columna vertebral.

Ida es el canal izquierdo. Parte de la base vertebral y desemboca en la fosa nasal izquierda; se relaciona con la relajación, la luna, lo femenino y la sutileza. Pingala, es la contraparte derecha siendo el canal de activación, de ritmo solar y fuerza masculina.

Sushumna es el circuito central que contiene vórtices o remolinos que se conocen como chakras donde Ida y Pingala cruzan emulsionando la energía en esas cohesiones.
El organismo tiene la facultad para permitir ese flujo energético a caudales y eso potencia todas nuestras funciones. Sin embargo, los bloqueos se generan cuando las influencias relacionadas a los pensamientos y emociones limitan el paso libre y potente de la energía y contraen los músculos.

El Pranayama es un procedimiento para relajar el cuerpo, balancearlo y purificarlo. Se realiza escalando en los cuatro niveles de meditación: Pratyahara (apartar los sentidos para conectar con el espíritu), Dharana (concentración), Dhyana (contemplación) y Samadhi (llegar al estado de unidad con la concienciacósmica).

La respiración puede alcanzar niveles de profundidad, primero observa los órganos y fluidos del cuerpo. Después visualiza cada chakra representada por un color que le caracteriza, su localización y cualidades. Imagina que giran brillates en el sentido de las manecillas del reloj produciendo un pro- ceso reparativo. Esta es la entrada hacia la perfección del camino espiritual.