FILOSOFIA

Olvida las reglas, descubre tu esencia

Las fronteras entre cada dosha son claras y sutiles, dinámicas y dóciles, más vale empezar de cero para llevar tu propio equilibrio



Por: Rose Marie Plaschinski

En ayurveda nada está prohibido, por eso amo esta compleja ciencia, cuyos límites dependen y parten de cada persona. Por ejemplo, lo más básico: la alimentación, que actualmente genera confusión por la mez- cla de tendencias entre la dieta vegana, vegetariana, ayurvé- dica y celíaca. Ciertamente lo más importante en la vida es la manera en la que nos alimenta- mos y el Ayurveda ofrece soluciones personales pero hay que aprender para comprenderlas.

El alimento principal es la respiración, aunque también es la forma en la podemos re- conocer los padecimientos, el estado de la mente, la forma en la que vivimos y justamente esa información se convierte en la pauta para lograr el equilibrio en cada momento. Entonces te das cuenta que no se trata de seguir una dieta vata o evitar lo kapha, sino por el contrario aprender a detectar la consti- tución original, conocer en lo que nos hemos convertido para llegar a un estado en equilibrio. Para empezar, los doshas (energías que nos constituyen) no son estereotipos pues es común realizar un cuestionario sencillo para darse cuenta cuál es la energía predominante en- tre vata, pitta y kapha, sin em- bargo, la ciencia del Ayurveda transita entre el equilibrio, des- equilibrio y además se debe encontrar la esencia para crear un balance dinámico que es cambiante, por eso lo elemen- tal es la auto observación, que conduce al autoconocimiento.

Conscientes de que tenemos tres doshas, vale la pena darse cuenta que predominan dos con fronteras muy sutiles que los separan y los unen. Las tempo- radas del año que se relacionan con los doshas realmente tienen una presencia que al entrar en contacto con muchísimas ca- racterísticas particulares de la región en la que vivimos, la he- rencia genética o los hábitos personales, tienen influencias distintas. Es como las flores que aparecen en los campos cuan- do es su tiempo propicio, en diferentes climas y tierras, por eso hay que saber movernos con los ritmos de la naturaleza sin aferrarnos a lo permanente.

En este punto no importa si encontramos primero el des- equilibrio, la esencia o los pun- tos en equilibrio, sino evitar ponerse la etiqueta de un dosha ni juzgarse a sí mismo o a otros al sentir que ser pitta es mejor que kapha o rechazar algunos de estos aspectos; al contrario, se debe comprender que todo forma el equilibrio.

Mucha gente aspira a obte- ner un resultado tridosha en el test, es decir que aparezcan las tres energías en la misma pro- porción, pero de nada sirve sa- berse tridosha si los tres están desbalanceados.

La flecha apunta hacia des- cubrir la esencia en cada mo- mento para llegar a la sabiduría de tu propio cuerpo. Al con- centrarnos lo primero que ocu- rre es que nos damos cuenta de la dispersión en la que vivi- mos, solo entonces podremos aprender a usar los sentidos, comenzando por observar de lo que nos alimentamos.

Aquí un plan para empezar de cero:

  • Al despertar pregúntate: ¿cómo despiertas?, ¿viste el sol?, ¿cómo es la temperatura?
  • Al levantarte revisa tus pies, tu postura, las articulaciones, tu mente, tu lengua, tu piel.
  • A lo largo del día: nota tu temperatura, observa tus desechos en el baño.
  • Identifica tus padecimientos y enfermedades, en qué momen- to se presentan y si dependen de algunos factores.
  • Considera que curarse lleva- rá tanto tiempo como te llevó enfermarte, así que no quieras correr antes de caminar, el es- caneo constante te conducirá a conocerte y descubrirte.