ASANAS

Reconstrcucción en la frontera del dolor

La fibromialgia es una enfermedad que afecta a más de 400 millones de personas en el mundo y mientras este número crece, el yoga emerge como una alternativa de conciencia para tratarla

Por: Arllete Solano
La profesora Gabriela Bonfil tiene experiencia aplicando el yoga como tratamiento alternativo de enfermedades, especialmente la fibromialgia que padece desde hace nueve años. Experimentar un proceso doloroso y difícil de diagnosticar la condujo a una comprensión profunda de sí mis- ma, y esto la motivó a reconstruirse con yoga.

“Este padecimiento está liga- do a la depresión, tengo identifi- cado un evento que me detonó la fibromialgia. Tras la muerte de mi hermano, pasé por duros mo- mentos. Tenía muchos síntomas extraños, incluso no dormía, algo que me costó mucho recuperar”, dice la profesora que imparte clases para personas con desvia- ciones de columna, tercera edad y en condiciones de inmovilidad.

“Todo comienza con las con- tracturas y dolores corporales que pueden ser distintos en cada persona, por eso es difícil identificar la fibromialgia, pues hasta ahora se han identificado 18 puntos “gatillo” que pueden activarse, según la actividad que cada quien realice”.

Dice que “es convertirse en la Mole, de Los cuatro fantásticos, el cuerpo se va llenando de bolas que son contracturas. Es doloroso y cansado cargar un cuerpo duro durante el día y lo peor es que en la noche no puedes des- cansar. Comienzas un peregrinar con distintos doctores. Los dolores pueden dar en la cabeza y acudes al neurólogo, hay desórdenes digestivos y vas al gastroenterólogo, puedes padecer arritmias y vas al cardiólogo, hay desbalance en las hormonas y vas al endocrinólogo, siendo la constante: dolor e inflamación generalizada del cuerpo” y nadie le atina; solo te vas llenando de medicamentos y sí puede parecer algo psicológico y nadie cree que estés tan mal porque sigues con tu vida y la enfermedad “no se te nota”. Solo comienzas a aislarte, dejas de asistir a ciertos lugares, dejas de hacer actividades que antes eran muy fáciles y placenteras y que cuando hay crisis simplemente no puedes hacer.

El tratamiento convencional contra la fibromialgia consiste en dosis de antidepresivos, relajantes musculares y analgésicos, prescritos por un médico internista con especialidad en reumatología.

«Duele realmente, a veces no puedes ni caminar. Los neurotransmisores cerebrales dejan de hacer contacto y la inteligencia del organismo manda señales de peligro, esto genera un estado de angustia. Con la práctica de yoga te das cuenta de lo que te sucede. Yo estaba ávida de abrazar y ser abrazada, mientras mi espalda se endurecía, tenía fuertes arritmias que mi cardiólogo supervisaba, lo cual era grave pues podría morir si no dejaba de bloquear mi corazón. Entonces me enfoqué en el chakra Anahata, anidado al nivel del corazón”.

Pero Gabriela asegura que es difícil progresar cuando se con- sumen grandes cantidades de fármacos, por ello cambiar el estilo de vida se convierte en la mejor medicina, apostar a lo natural, cambiar la alimentación, reducir el estrés, usar aceites esenciales de grado terapéutico y la mayor recomendación que hace es no faltar a la clase de yoga, aunque solo sea para adentrarse en el proceso de respiración, visualización y relajarse en el tapete.

El doctor Iztaé Navarro, médico general e investigador de la Universidad de Guadalajara, explica que el American College of Rheumatology (ACR) señala que la fibromialgia se presenta con mayor incidencia en mujeres, en una proporción de hasta 9:1 en algunas regiones. Se consideraba autoinmune o inflamatoria, hoy en día la explicación se acerca más a alteraciones en la conducción del sistema nervioso y aún no existe un examen específico que detecte la presencia o ausencia de la enfermedad, de ahí que se conoce como enfermedad invisible.

Explica que para quienes no existe una alternativa que los cure, “el yoga mejora la calidad de vida al favorecer la liberación de endorfina, la cual tiene efectos similares en el organismo a los que produce los opioides, pero sin los efectos negativos. Además, a través de ser conscientes es posible romper el círculo vicioso de la fibromialgia que comienza con contracción muscular que produce estrés, dolor, restricción de la respiración, poco movimiento y genera más contracción muscular”.

Subraya que el dolor generalizado mantiene al cuerpo en un estado de estrés perenne, debido a la contracción de los músculos, entre ellos los involucrados en la respiración. “Éstos están distribuidos a lo largo de la boca, mandíbula, cuello, hombros, tórax y abdomen, lo cual quiere decir que no existe una expansión o flexibilidad de estos músculos para estirarse provocando que la caja torácica no se pueda agrandar o expandir y a su vez limita a los pulmones disminuyendo su capacidad respiratoria”.
Por ello, el Pranayama, favorece la concientización corporal de esos músculos, los de la respiración, además del beneficio bioquímico que trae la conciencia de cómo y cuándo usar esos músculos.

Secuencia:

1 · TADASANA
Toma en cuenta que la base de la postura cambia de los pies a la cadera. Reconoce los movimientos de retro y ante versión de la cadera (coxis hacia atrás y hacia adelante) que utilizarás a lo largo de la secuencia. Encuentra el centro, respira normal y date el tiempo de relajarte en la postura para entrar en una sintonía con la calma. 5 respiraciones.

2 · URDHVA HASTASANA
Al mismo tiempo que inhalas ve su- biendo los brazos. Concéntrate en rotar suavemente los hombros para elevar los brazos por encima de la cabeza cuidando que los hombros se mantengan relajados, sin apretar el cuello. 3 respiraciones.


3 · ARDHA UTTANASANA
Al exhalar busca la retroversión de la cadera mientras alargas tu tronco hacia el frente y apoyas las manos en un par de cubos. Mira al frente, inha- la, separa los hombros y permite que tus omóplatos se acerquen, expan- diendo del corazón. 3 Respiraciones.

4 · UTTANASANA MODIFICADA
En ese alargamiento de columna, lentamente, al exhalar entra en la flexión más intensa sin compactar las costillas. Al final busca hundir el ombligo hacia la columna y alarga las lumbares para que puedas quedatrte por 5 Respiraciones, dejando que el oxígeno circule.

5 · BALASANA MODIFICADA, PREPARACIÓN
Toma la pierna derecha, abre el pe- cho y al inhalar toma con ambas ma- nos tu rodilla derecha y tráela conti- go. Al subir el torso, lleva la mirada hacia arriba.

6 · BALASANA – MODIFICADA
Exhala abrazando la pierna, relaja tu cuerpo llevando la frente hacia la ro- dilla, sintiendo la flexión del cuello.

7 · ANJANEYASANA PREPARACIÓN
Al inhalar deja caer el empeine de tu pie derecho debajo del asiento de la silla, estira tus brazos hacia el frente, lléva los hacia arriba suavemente, relaja los hombros y permite que la cabeza se mueva ligeramente hacia atrás. 5 respiraciones.

8 · ANJANEYASANA PROFUNDIZACIÓN
Estira y expande tu respiración. Toma aire llevando el pe- cho hacia el cielo, permite que el torso se alargue, mientras la cabeza continúa la línea de tu columna.
Acomoda los omóplatos por encima del respaldo y al mismo tiempo sostén el abdomen con firmeza.

9 · VIRABHADRASANA II (GUERRERO II)
Siéntate en la orilla de la silla hacia el lado izquierdo con los isquiones bien establecidos en la superficie. Gira tu cadera hacia el lado derecho y aco- moda tu muslo derecho sobre la silla; permite que tu talón derecho caiga debajo de la rodilla. Abre un poco más la cadera estirando la pierna iz- quierda hacia atrás. Trata de acomodar el pie dejando caer el talón al piso en un ángulo de 90 grados. Extiende los brazos a la altura de los hombros y lleva la mira- da al dedo medio de la mano derecha.

10 · PARSVA VIRABHADRASANA (GUERRERO INVERTIDO)
Gira la palma de la mano derecha hacia arriba y lleva el brazo derecho por encima de la cabeza. flexiona el torso hacia atrás y deja que tu mano izquierda se deslice por tu muslo izquierdo. Lleva la mirada hacia arriba.

11 · UTTHITA PARSVAKONASANA
Regresa a Virabhadrasana II y flexiona el brazo derecho. Lleva el codo derecho a la rodilla derecha. Gira todo tu torso hacia arriba y el brazo izquierdo hacia el cielo. En la siguiente inhalación coloca el brazo izquierdo por encima de la cabeza con la palma de la mano izquierda apuntando al suelo.

12 · ASHTA CHANDRASANA (GUERRERO EN BALANCE)
Gira tu torso hacia el lado de- recho y eleva el brazo dere- cho paralelo al brazo izquier- do. Eleva el talón izquierdo

13 · CORREDOR
Baja las manos a los blocks, relaja hombros, mira abajo. Camina las manos hacia el centro y sube redondo el tor- so. Repite toda la secuencia del otro lado.

14 · VRKSASANA
De pie, coloca tus manos en la cintura. Transfiere el peso del cuerpo al pie derecho, toma una inhalación profunda, abre la cadera y gira el pie izquierdo hacia afuera. Eleva y acomoda la rodilla izquierda sobre el bolster, la planta del pie sobre la parte interna de la pierna de apoyo. Exhala, descansa la rodilla, lleva las palmas juntas al centro del corazón.
Si es cómodo, estira los brazos y activa Gyan mudra juntando dedos índice y pulgar, mirada al cielo. Regresa como entraste y haz el otro lado.