ESTILO DE VIDA

Respirar controla impulsos y puede llevarte a la expansión

Sin miedo a dejar de respirar, es solo una pausa

Por: Alicia Puertas

Ciertamente se vería raro hacer una respiración de fuego (vigorosa) o sentarte haciendo un mudra frente al aparador de una plaza comercial, aunque sea un método que vale la pena emplear para frenar un deseo incontenible. Pero hacer una inhalación completa, una pausa suave y una exhalación completa en el súper frente a un paquete de galletas, es suficiente para conectar con tus impulsos mentales.
El maestro Yogi Bhajan decía que comemos porque tenemos una respiración deficiente, ya que podemos alimentarnos solo de Prana, la energía vital, ahí reside el secreto para entregarte al ritmo de la vida.

Sin duda hay respiraciones que te llevan a un estado de expansión incalculable. Entre ellas, en Kundalini se usa el mantra Ong para realizar un ejercicio que se llama Conectar con el infinito y podrás practicarlo.
Sin embargo, el Pramayama es una forma de vida bella y práctica que puede hacerse en cualquier momento y lugar, sin necesidad siquiera de detenerse.

Así de eficiente es el Pranayama, así de aplicable a la realidad. Sirve para hacer una captura del momento y emitir un diagnóstico inmediato sobre tus pensamientos y sentimientos en esos momentos en los que no estás conversando con nadie, más que contigo.

Y aunque la pausa es lo más efectivo para controlar el pensamiento, para observarlo, no siempre sostener la respiración es agradable porque puede relacionarse al instinto de la vida y la muerte. 
Después de vaciar el aire del cuerpo y quedarse en pausa, hay personas que sienten miedo o angustia a otros les estresa sostener el aire con los pulmones llenos. El juego de la respiración consiste en inhalar inflando con oxígeno todo el cuerpo, desde los órganos hasta las células; pausar y vaciar completo para volver a llenar completo.

Pausar es un ejercicio sutil, tal como tomar una mariposa, sin llegar a sentir ansiedad. Pero tenemos un miedo natural a la muerte y tendemos a quedamos con un poquito de aire dentro, pero eso impide que cuando venga el aire de regreso sea igual de completa la respiración.
Al exhalar, confía en que puedes entregar todo el aire, como el mar entrega el agua completa a la arena; después la recoge con suavidad y naturalidad en un ejercicio inagotable.


Conectar con el infinito
Cubre el orificio derecho de la nariz / Inhala por la fosa izquierda
y exhala emitiendo el mantra Ong en voz alta. Relaja la boca, deja que resuene en el paladar.
Repítelo de 3 a 11 minpor cada lado.